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Nuevas reglas... en broma y en serio. |
A la solta me tumbaron, del segundo lugar que me correspondía, al cuarto. Me descalificaron con el nuevo invento de pesar a mitad de camino... Y para colmo, el fotógrafo le tomo fotos a los pescaos de todo el mundo, luego se fue a comer galletas por allá y no me retrato las lobinas que pesque.
¡Pues, que le vamos a hacer! ¡Nada, que estaba más salao que el agua de mar!


36 pescadores, 23 socios y 13 invitados. 25 cocas, 11 pescaron 21 peces entre lobinas y tucunares. Toditos sueltos vivitos y coleando!
Y disfrutamos un montón compartiendo con toda la gente nueva.

Los invitados, José Molina y Alfredo Torres se lucieron acomodándose primero y cuarto respectivamente en la categoría de los Semi Masters.
José Molina también se llevo el suculento premio de Mayor Peso. ¡Y eso, que solo pesco el domingo!
¡Que bueno es cuando estas en tu gallinero! ¡Ahora hay que verlo como se manifiesta en Carraizo! ¡Atu-quiti!

Y hablando de ver como se manifiesta, velen de cerca a Alfredo, que viene con to los trucos de gringolandia! Saco pejes con todo y motor dañado… ¿será que las lombrices del, hablan ingles? Puig va a tener que pedirle prestadas unas cuantas de esas pa’ sacar cara en la próxima competencia…
Esta vez fue Héctor Claudio el que saco la cara por la familia de Carite ya que su hermano Kelvin se dejo impresionar por el lago sucio... y se dedico a bailar con la... cocona!!! ¡Yo no quería decir el nombre... pero se me zafo y como la tinta de esta computadora no despinta, no puedo borrarlo!

Pero eso no es nada, porque hubo uno de por aya, de la costa este de la isla, que perdió hasta el color de lo impresionao que quedo al bailar con la misma muchacha...
Raúl, como casi siempre, se las ingenio para pescar 6 piezas y quedarse con el primer lugar.
Dicen que Bertito le pidió instrucciones hasta a la Madre Naturaleza para sacar un pescaito que le diera las medidas y fue complacido a ultima hora con un buen ejemplar de lobina.

Cortes padre, temiendo que la cocona le pisara los cayos bailando, se dedico afanosamente a echarle guineo a los pescaitos hasta que a ultima hora, se consiguió uno que tenia el mismo gusto que los monos. ¡Hasta el mismo estaba sorprendido de lo que pesco!
Pero no fue el único que quedo sorprendido. Hubo dos manduletes que entre los dos suman como 100 años de experiencia jugando domino, me refiero a los veteranos Raúl Méndez y a Gabriel Acevedo (oops, se me zafaron los nombres) cuando se llevaron la sorpresa del siglo al ser retados por una pareja de juveniles.
Resulta que el más pequeño tiene como 4 años picando pa’ ocho. Adner es el hijo de nuestro tesorero Hecksully. Este en pareja con Bertito, prácticamente le cepillaron una pela a estos dos veteranos. Los viejitos sudaron más que pescando a medio día en Carraizo.

¡Y eso, que el nene, no había podido concentrarse bien porque tenia salpullido en la barriga! A quien habrá salido el muchachito sabiendo de tanto numero si el pai es contable!
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